Descripción
La cebolla deshidratada conserva todo el aroma característico de la cebolla, pero con un sabor más suave y equilibrado, ideal para realzar platos sin resultar invasiva. Gracias al proceso de deshidratación, adquiere una textura ligera y ligeramente crujiente, perdiendo el picor de la cebolla fresca y convirtiéndose en un ingrediente muy versátil en cocina. Es perfecta para incorporar en sopas, salsas, carnes, masas de pan o incluso ensaladas, ya que se rehidrata rápidamente en preparaciones con humedad.
Aporta comodidad y rapidez en la cocina, pudiendo usarse directamente o tras una ligera rehidratación. Se recomienda añadirla al final de la cocción o hidratarla previamente para obtener una textura más tierna, logrando así un resultado adaptado a cada receta.
- Valor energético: 355 kcal/1486 k
- Proteínas: 0.28 gr
- Grasas: 0.75 gr
- Hidratos de carbono: 86.8 gr
- Azúcares: 68 gr



